martes, 15 de abril de 2014

Procesión


No había allí símbolos
ni un significado oculto
dispuesto a ser desvelado

no como si pudiéramos retirar
un velo a la estatua recién
comprada

o a la piedra sagrada hundida
por milenios en la tierra

Allí donde un hombre solitario
golpea el suelo con su vara
o donde un perro abandonado
busca un rincón donde orinar

no hay mucho secreto,

tampoco aquí donde yo vivo
y donde envuelvo el papel de mis cigarros
como un paquete destinado a una isla remota

o cuando uno sale a la calle
y atraviesa el carro con olor a cera
de una virgen cargada sobre hombros
de gente muy antigua
que huele a viejos arcones
y a viejas primaveras

acaso esta flor naciente
sobre raíces húmedas
no sea entonces sino el único
símbolo disponible:

una ofrenda
a los muertos
que no acaban de morir.




lunes, 14 de abril de 2014

Hurdes


 Cómo había sido atravesado
ese rostro por el trigo
-no lo sé, tampoco sé de donde
salían aquellos rostros de caoba
como tallados en algún rincón
del África profunda-

pero lo cierto es que allí
la piedra y el sol inmisericorde
habían hecho un duro trabajo

y aquel joven parecía un minero
anciano o un hombre extraviado
durante años en el desierto

ahora traía con él no solo
el duro ardor de los días
y el cansancio de los párpados

sino también el fruto
de un conocimiento negro
y abrasado

que rodeaba unos ojos azules
-lagos perdidos
y cubiertos por un lenguaje
que ni tú ni yo podríamos comprender

como chispas espontáneas
sobre un arbusto
que solo tienen su explicación
en el milagro.



domingo, 13 de abril de 2014

Meditación del novio


En sus manos un ramo
de rosas ya casi negras,
marchitas,

aunque todavía brilla el sol
y quema los rostros negros
a través de los campos y las ensenadas,

a través de la ebriedad primaveral
en la que se hunde la vida campesina.

La pregunta es inevitable.

Solo dura un segundo la calma
que no hiere.

Lo demás es transitar el duro,
cruel y mezquino
colmenar de piedras.

Al regresar a su oscura morada,
una avispa se posa sobre su brazo.
Un círculo morado crece
en él con rapidez.

Antes de que pueda darse cuenta,
las rosas ya se han desprendido
de su mano.



jueves, 3 de abril de 2014

Confusión


 'El cometa Halley
-decía el viejo,
lleno de alegría
en su corazón-

he visto el cometa'-

su mujer
-también mayor-
lo tomaba del brazo
como a un niño caprichoso
y señalaba con la mano
el sanatorio

-disculpe-
me dijo,
como si aquel astrónomo
me hubiera molestado
o injuriado

luego supe que era
un campesino retirado
sin estudios

mas en sus ojos
brillaban las estrellas
con más intensidad
que en el cielo

detrás del páramo
-sobre las ramas podridas
por la lluvia-

unos niños intentaban
hacer volar una cometa.

Un logo amarillo
destacaba sobre el aparato.

La casa fabricante
habría de tomar el nombre
de aquel glorioso científico.




domingo, 30 de marzo de 2014

Funeral


Eran hombres de manos severas

talladas por el trabajo y el brandy,

mujeres de rostros negros

como estatuas de marfil africano


-una sopa escuálida ascendía hasta

sus labios y allí moría sin prisa-


aquellos rostros arcaicos que emergían ahora

ante ojos desconocidos

sabedores de la ciencia de la muerte

de cómo se lleva estación tras estación

sus frutos maduros

y los aniquila bajo los almendros florecientes


aquellos ojos como pozos que entendían

mucho mejor que nosotros qué es la pobreza

y la pasión sin esperanza


eran en realidad parientes míos,

tuyos,

carne de tu carne y sin embargo


nada más lejano que este funeral vacío,

estas arrugas de mujeres desoladas

que aprietan sus manos contra el crucifijo


y ahora te indican el camino:

'carga el féretro'

te dicen

-es la tradición-


y entonces tú debes acercarte

a aquel rostro blanco como la nieve,

vacío como la nieve,


y arrimar tu hombro para cargarlo


mientras afuera comienzan a florecer

los almendros


y la primavera se despierta


como si esta orgía de luz

no conociera la piedad,


no conociera la misericordia.






sábado, 29 de marzo de 2014

Prisión



Ahora somos más frágiles

que nunca

-incluso cuando ya hemos cesado

a los pájaros de sus funciones

y nos retiramos lentamente

hacia las cuevas-


temblamos como los rostros

en el velatorio que necesitan correr

o volar

mas se encuentran duramente

encadenados


rostro contra rostro

o contra lo humano convertido

en piedra


entonces estaremos solos

y tendremos frío

-eso es lo que está escrito-


frágiles casi como pájaros

que se golpean una y otra vez

contra paredes impenetrables


sin saber la verdad

de su lucha:


que jamás lograrán salir


de la prisión.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Parásito



Es innegable

el protagonismo del viento

en la meseta.


Pero el viento tan solo ocupa

la tierra de aquel otro

que acaso debiera habitar,

respirar,


en un espacio ahora restringido

por los ángeles eólicos.


Es así como el viento

no es sino un parásito,

que brota allí

donde la respiración humana

se extingue y cesa.


Quien sin embargo habita

junto al viento

-no puede ser de otro modo-

no es sino sombra suya:


acaso la carne donde aquel

ha elegido

su venida a la materia.